Hay costumbres que el hombre adopta en cierto momento de su vida y que pasan a ser parte de si, como el reflejo de pestañar o algún movimiento involuntario realizado con el por la noche mientras duermes.
Creo que uno de esas costumbres, para todos los que disfrutamos de la música, es la de traer las orejas tapadas por nuestros audífonos, y mientras disfrutamos de nuestras vidas nos imaginamos que es como cuando estás dentro de un video clip o prácticamente te pasas la película de que estas dentro de tu propio celuloide.
Este acontecimiento obviamente fue posible en su origen por quién en este post deseo homenajear: “Los Cassettes”.
Recuerdo mi primer personal stereo como si fuese ayer, creo que fue uno de los regalos más la raja que me pudieron hacer mis viejos en su momento. Fue en mi cumpleaños numero 9 y el equipito era uno rojo, que lograba sintonizar de bastante buena manera las radios locales. En mi casa existía una radio que tenía un dial extraño que a veces por las noches me permitía sintonizar emisiones extrañas, según yo la cosa era en ruso, y por ahí lograba escuchar sinfonías que no conocía. Al tener en mi poder este equipito rojo, la cosa se simplificaba, ya que al hacer las tareas escolares y después al ir a acostarme tenía un momento de intimidad musical.
Luego, creo que como a los 11 años mis viejos me regalaron, ahora atendiendo una petición un personal stereo que usará cintas, el primero fue un aiwa… asi es que tuve que superar las tallas respectivas de “aiwas buenas y aiwas malas”… el mío por suerte era un wea buena, de hecho fue el mejor si hasta al water se me cayó y vivió (acá comienza la aventura).
En ese tiempo mi repertorio musical era bastante corto, algo de música rock grabada desde la vieja radio, los primeros cassettes que me había regalado un tío (Iron Maiden, Judas Priest, Metallica). Desde este momento creo que comenzó la adicción, tener el Ride the Lightning de Metallica regalado por un amigo que escuchaba Rap y que coincidentemente había nacido el mismo día que yo… weas raras… Quizás marco el camino hacia…Rockacola.
De esa época a aproximadamente 4 años después comenzó una de las aficiones asociadas que más marcan a nuestra generación, y la idea original de este post: los cassettes como recurso principal para la música. Quizás fue porque la música de la radio ya no satisfacía los que se había criado en mi cerebro como gusto personal o porque a esa edad tratas de desvincularte de todo y buscas tu individualidad a través de un medio cercano. Pero sea como sea uno se adaptaba y cuando la casseoteca crecía uno era capaz de armarse sus propias compilaciones que quedaban más buenas que la misma mierda que pasaban por mtv en su top 10 y luego top 20, cuando aún era un canal de música y no de realities de mierda como lo es ahora.
La estrategia diaria era sencilla cuando salías al colegio: 1 hora de ida+ 1 hora de vuelta + 1 hora aproximadamente en los recreos, entonces con 2 compilaciones de 90 minutos tenías de sobra. Esto no quiere decir que fuera un antisocial completo… pq como la mano estaba pegada al equipito todo el día, los controles de volumen eran los más usados; Contrario a los de adelantar y rebobinar la cinta, ya que el lápiz bic era el instrumento para esto. De hecho las cintas vírgenes de buena calidad traían un indicativo en la parte del medio en donde uno calculaba visualmente donde iba la canción.
Un tema aparte eran las pilas, no había nada como andar con un par de buenas Duracell en tu personal, ya que las de marca rasca te dejaban tirado a la mitad de una canción y esa sensación solo la puedo comparar actualmente cuando vas volando con tu tema preferido y suena el tono del iPhone y te corta la música.
Ya a los 13 años cambie mi viejo Aiwa por un Sony Walkman, este me lo consiguió un amigo que tenía un negocio en una población marginal cercana a la mía, la cual igual era peluda… pero como que se le había pasado… Es divertido pensar que a esa edad fue una especie de reducidor de especies, pero finalmente nadie se tenía que enterar y la verdad me daba lo mismo, ya que el Walkman era simplemente la raja, tenía auto reversa, grababa tus radios preferidas en una memoria, sus botones eran suavecitos y casi mágicamente hacia durar muchísimo las baterías, junto a este pase los mejores años de mi vida y seguramente las mejores notas musicales por mis orejas. Recorrí el mundo de los clásicos y me deje que la presión del CD no me afectará hasta cuando por fin los discos compactos eran más accesibles. De hecho la migración finalmente se realizó porque era posible bajar temas de Internet (si a 128 kb/s o menos).
Los cassettes fueron una inversión gigantesca, que hasta el día de hoy guardo con mucho cariño, muchos partieron como regalos a amigos o parientes, a la buena o a la fuerza (dicen que quién presta libros es tan tonto como quién los devuelve, creo que esta premisa aplica también a los cassettes).
Debo agradecer a estos pequeños de plástico por los mejores momentos de mi vida, a ayudarme a pasar las penas de amor de la adolescencia, a motivarme cuando dibujaba, a darme algo que ningún maestro pudo darme, amor por la música y una pasión incondicional por el rock.















Comentarios
Me encanto, lei todo con detenimiento & rei al recordar lo feli que era al poder comprar un pac de DURACELL hehehe saludos desde la cuarta region
ahh esos pedazos de plástico con cinta puta que me hicieron feliz, es verdad como generaba ese momento de intimidad musical el tener un personal estereo o como ese pedazo de tecnología nos hacia sentirnos especial, creyendo que poco menos teníamos un prototipo construido por la NASA en las manos, ese cacharro que uno tanto apreciaba y que hacia mágico el caminar, alucinando con ser el protagonista de un video clip como decías, bueno aun me pasa eso pero creo que la diferencia es que ya uno no ama tanto a su artefacto, ahora andar con 80gb en el bolsillo se me hace poco cuando antes no me importaba andar con una wrangler de mezclilla en la espalda llena de cassettes, o el pasar tardes completas grabando, como era tradición para mi juntarnos todos los viernes en la tarde después de salir de la escuela en la casa de un amigo a compartirnos todo cassette que durante la semana nos conseguimos o que pedimos prestado a la mala, y ahora si la discografía no baja en menos de 15 minutos unos se desespera, ahhhh que bonita época aquella!, jajaj ya soné a viejo decrepito, pero weno tendremos que volver si la maldita ley de SOPA se aprueba así que no se deshagan de estos pequeños pedazos de historia, ya que pueden ser nuestra salvación o nuestro legado a las nuevas generaciones musicales. (acuérdense de guarda un reproductor también) jajaj.
En mas de una vez, le pegue la cinta con el “cutex” de mi vieja, pa salvar una canción, cuando se cortaba. Horas tratando de estirar la cinta que la radio-grabadora de mi viejo siempre arrugaba, o pase varias jornadas escuchando,pa grabar un tema que sabia que tocaban en “esa” radio (no tenia teléfono aun en la casa pa llamar y pedirla) y que salia justo cuando iba a mear.
No se cuanto tiempo en total habré pasado revovinandolos con el bic, tiempo que hoy no imagino.
Grabe mis propias canciones inspiradas en mi perro, el fútbol y la calle, mis inspiraciones de ese tiempo y escuche la cinta invertida en versión original de la canción de xuxa.
El Grandioso mundo del cassette.
Creo que andar con un “personal” (yo nunca tuve walkman es mas, la wea era una marca M&S),es uno de los momentos mas épicos de mi infancia. Podía moverme con MI MÚSICA !!
Recuerdo sufrir enormemente por las pilas, porque salia caro estar cambiándolas, así que aplicaba al sol o en su defecto, mascarlas un poco para aumentar su duración.
En mi cuidad, no habían (ni aun hay) grandes disqueteras (es mas había 1 sola), por lo que conseguir los cassettes originales era un webeo mas menos largo, asi que filo, obligao a grabar de la radio y que al final del tema tuviera comerciales no tenia nada de malo .. ajajaja.
Creo que ser DJ en ese tiempo, era un real parto !! y por lo mismo los cassettes pa carretiar, los grababas pensando en dejarlos corriendo los 30 minutos, giro, y 30 minutos mas. El playlist era fundamental para el exito !!! jajaja.
Creo que la dificultad de conseguir la música en ese entonces y la fragilidad de su conservación, la hacia mas valorada, llegando a ser un tesoro de pocos.
En fin, retroceder un poco y volver a ver a estos titanes de plástico, fue un recuerdo que me saco mas de una sonrisa.
Muy buen post !!!
Los cassettes son de culto, al igual que los vinilos!!